La tendinopatía del tendón de Aquiles es una de las lesiones más comunes entre deportistas que practican disciplinas de alta demanda física, como el running, el baloncesto, el fútbol, el tenis y el crossfit. Estos deportes incluyen movimientos explosivos y cambios constantes de dirección, lo que genera sobrecarga en el tríceps sural y aumenta el riesgo de roturas y microrroturas en el tendón de Aquiles. Cuando el tendón se somete a un estrés excesivo sin suficiente tiempo de recuperación, pueden aparecer lesiones crónicas como la tendinopatía de Aquiles.
¿Qué es la tendinopatía de Aquiles?
La tendinopatía de Aquiles puede manifestarse de diversas formas y, generalmente, se clasifica en dos tipos principales: tendinitis y tendinosis, o una combinación de ambas.
1. Tendinitis de Aquiles
La tendinitis de Aquiles es una inflamación del tendón, generalmente causada por un sobreuso o lesión aguda. Es más común en fases iniciales de la lesión y suele ir acompañada de dolor, calor, hinchazón y sensibilidad en el área afectada. Existen diferentes tipos de tendinitis, dependiendo de la zona afectada del tendón:
- Tendinitis insercional: Afecta la zona donde el tendón se une al hueso calcáneo (talón). Se presenta típicamente en personas que realizan actividades de alto impacto o en quienes usan calzado rígido.
- Tendinitis no insercional (de la porción media): Afecta la parte media del tendón, entre 2 y 6 cm por encima de la inserción en el talón. Es más común entre atletas jóvenes o de mediana edad, especialmente aquellos que practican deportes de alto rendimiento.
2. Tendinosis de Aquiles
La tendinosis de Aquiles es un daño degenerativo crónico en el tendón que ocurre cuando la lesión no se trata adecuadamente. Este tipo de lesión no involucra inflamación, sino que implica un proceso de degeneración del colágeno del tendón, lo que debilita su estructura. Los subtipos de tendinosis incluyen:
- Tendinosis insercional: Es cuando la degeneración ocurre en la zona del tendón cerca de su inserción en el talón.
- Tendinosis no insercional (de la porción media): Ocurre en la parte media del tendón, y es más prevalente en deportistas jóvenes.
3. Combinación de tendinitis y tendinosis
En muchos casos, puede haber una combinación de tendinitis y tendinosis, especialmente cuando la tendinitis no se trata correctamente y progresa a una degeneración crónica del tendón.
¿Por qué aparece el dolor de Aquiles?
La causa del dolor de Aquiles no siempre proviene exclusivamente del tendón mismo y puede estar asociado con otros factores, como una debilidad muscular en el glúteo medio, los músculos estabilizadores del pie o un desequilibrio en la postura. Estos problemas biomecánicos pueden alterar la alineación y el movimiento del tendón, aumentando la carga sobre él y favoreciendo la aparición de lesiones. Por ello, en FisioSpace Génova abordamos el dolor de Aquiles desde una perspectiva global y personalizada, realizando una valoración biomecánica completa que incluye el análisis de todo el miembro inferior.
¿Por qué es crucial el Protocolo de Alfredson para la recuperación del tendón de Aquiles?
El Protocolo de Alfredson se basa en el uso de ejercicios excéntricos, diseñados específicamente para fortalecer el tendón afectado y mejorar su capacidad para soportar cargas sin lesionarse. Este protocolo ha sido ampliamente estudiado y ha demostrado ser efectivo para mejorar la resistencia del tendón y reducir los síntomas de tendinopatía en muchos pacientes.
La estructura del protocolo es fundamental para garantizar la recuperación del tendón y se sigue de manera gradual y controlada para alcanzar los siguientes objetivos:
- Fortalecimiento y adaptación del tendón: Los ejercicios excéntricos ayudan a que el tendón se acostumbre gradualmente a las cargas de forma controlada, sin sobrepasar sus límites de resistencia. La práctica excéntrica genera microadaptaciones que estimulan la regeneración de las fibras de colágeno, mejorando su estructura y capacidad de carga.
- Reducción del dolor y de la inflamación: A medida que el tendón se adapta al trabajo excéntrico, las microrroturas se regeneran y la inflamación disminuye. Este proceso es fundamental para la recuperación y evita que el dolor se cronifique.
- Mejora de la flexibilidad y elasticidad del tendón: Los ejercicios excéntricos permiten que el tendón se vuelva más flexible y elástico, mejorando su rango de movimiento y reduciendo el riesgo de sufrir nuevas lesiones o recaídas.
- Reeducación de la mecánica del movimiento: Al trabajar de forma controlada y consciente en cada fase del protocolo, se reeduca la biomecánica del miembro inferior y se corrigen patrones de movimiento incorrectos que podrían estar generando sobrecarga en el tendón.
La estructura del Protocolo de Alfredson
Cada fase del protocolo está diseñada para alcanzar una mejora progresiva y consolidar cada objetivo de manera ordenada:
- Ejercicios excéntricos: En el Protocolo de Alfredson, se realizan tres series de 15 repeticiones, dos veces al día, durante un mínimo de 12 semanas. Los ejercicios se ajustan en intensidad y carga para evitar recaídas, permitiendo una progresión segura
- Control del dolor: Un aspecto clave del protocolo es la evaluación continua del dolor. Se permite un nivel leve de dolor (máximo 4/10) durante los ejercicios, pero si el dolor se intensifica, se ajusta la carga o se modifica el ejercicio. Este seguimiento evita que se sobrecargue el tendón y permite una recuperación controlada.
- Progresión de cargas: Con el tiempo, se incrementa gradualmente la carga de los ejercicios. La finalidad de esto es adaptar el tendón a una mayor resistencia sin comprometer su integridad, mejorando la capacidad del paciente para retomar actividades deportivas.
Mujer practicando ejercicios específicos para mejorar la fuerza y la estabilidad del tobillo y el tendón de Aquiles, como parte de su recuperación de una tendinopatía.
Tratamiento multimodal y completo en FisioSpace Génova
El Protocolo de Alfredson es solo una parte del tratamiento que ofrecemos en FisioSpace Génova para la tendinopatía de Aquiles. Nos centramos en un enfoque integrativo y multimodal, en el que, además del protocolo excéntrico, integramos terapias avanzadas para potenciar la recuperación:
- Valoración biomecánica completa: Realizamos una evaluación de todo el miembro inferior, identificando posibles descompensaciones, como debilidades en el glúteo medio, que pueden generar una carga excesiva en el tendón de Aquiles. Esta evaluación es clave para diseñar un tratamiento personalizado y efectivo
- Terapia manual y técnicas miofasciales: Nuestro equipo utiliza técnicas manuales para liberar la tensión acumulada en el tríceps sural, el glúteo medio y otras áreas que puedan estar influyendo en la lesión. Estas técnicas no solo alivian el dolor, sino que mejoran la funcionalidad del tendón.
- Fisioterapia invasiva: En casos necesarios, aplicamos técnicas como la EPI (Electrólisis Percutánea Intratisular) y la neuromodulación percutánea, siempre de forma ecoguiada para máxima precisión. Estas técnicas favorecen la regeneración y ayudan a reducir el dolor en el tendón de forma más eficaz.
- Uso de tecnología avanzada: En FisioSpace Génova contamos con láser de alta potencia, magnetoterapia con Magnetolith y Indiba, que aceleran el proceso de regeneración y alivian la inflamación. Estas tecnologías nos permiten ofrecer una recuperación más rápida y completa.
- Asesoramiento en alimentación: Algunos factores alimenticios pueden estar contribuyendo a la inflamación y ralentizando la recuperación. Evaluamos la dieta del paciente y hacemos recomendaciones específicas para favorecer la regeneración del tendón y reducir la inflamación.
- Acompañamiento constante: En FisioSpace Génova no solo realizamos el tratamiento, sino que también ofrecemos un seguimiento cercano en cada paso del proceso. Nos aseguramos de que el paciente comprenda su progreso y esté motivado para alcanzar una recuperación completa y sostenible.
Fisioterapeuta realizando manipulaciones en el pie y tobillo para aliviar el dolor y mejorar la movilidad del tendón de Aquiles afectado.
Ejercicio vs. Readaptación: ¿Por qué es importante la supervisión profesional?
La readaptación en manos de un fisioterapeuta y readaptador es fundamental para una recuperación segura y efectiva. A diferencia del ejercicio no supervisado, la readaptación es un proceso dirigido por un profesional que ajusta la carga y el tipo de ejercicios para evitar recaídas. El fisioterapeuta tiene formación en patología y en ejercicio terapéutico, y adapta el tratamiento en función de las necesidades del paciente, asegurándose de que la carga sea la adecuada para progresar sin riesgos.
Hacer ejercicio sin supervisión mientras estás lesionado puede agravar la lesión y llevar a una recaída. En cambio, con una readaptación controlada, el fisioterapeuta planifica cada fase, asegurando que el tendón de Aquiles se recupere correctamente y que se fortalezca de manera integral.
En FisioSpace Génova, aplicamos el Protocolo de Alfredson y un enfoque integrativo, multimodal y personalizado para que tu recuperación sea completa y segura.
Para reservar tu sesión de readaptación sigue este enlace o visita nuestra web en fisiospace.es
Y no te pierdas nuestro nuevo video, donde puedes ver un ejemplo de este protocolo que ha demostrado su eficacia en la recuperación de la tendinopatía de Aquiles.